lunes, 7 de mayo de 2007

Homenaje a mi amigo Evaristo.



Hoy es un día triste para mi, las montañas de Ordino se han quedado vacías, han perdido su último pastor. Esta mañana lo han enterrado, sus ovejas están en el aprisco desde que se puso enfermo hace dos meses y sus dos perros dan vueltas por los campos sin saber a donde ir.
Ha sido un hombre siempre fiel a sus principios  a sus ochenta y nueve años cada día salía al monte con su rebaño, tenía una gran voluntad y un amor enorme por la naturaleza.
Cundo charlábamos solía decirme:
.- Julio, esto se está acabando, los hombres estamos matando a La Tierra, los que vengan detrás lo van a pasar mal.
Nos habíamos hecho amigos y ahora sufriré su ausencia.

nota.- Evaristo realmente murió el 30 de marzo pero entonces yo no disponía de blog.
Estoy jubilado



La palabra zángano se utiliza bastante en castellano, aparte de ser el nombre que se les da a los machos de las abejas también se utiliza como adjetivo para definir a un hombre vago y perezoso.
A los ojos de tu mujer el día que te jubilas pasas a ser automáticamente un zángano , te ve como uno de esos machos peludos y rechonchos que viven entre las abejas sin meterse con nadie y que al final del verano se ven expulsados despiadadamente de la colmena.
Las mujeres adoptan la misma actitud que las abejas y a partir del día de la jubilación empiezan a mortificarnos lanzándo constantemente frases como estas:
¿vas a estar aquí mucho rato?
¿cuánto tiempo piensas quedarte delante del ordenador?
levantate de ese sillón que tengo que pasar el aspirador.
¿por qué no te marchas a dar un paseo?
podrías hacer algo en la casa...
frases, todas ellas destinadas ha hacerte la vida imposible.
Por eso, ahora que me he jubilado, al crear este blog se me ha ocurrido ponerme el sobrenombre de "El Zángano"