
El frío otoño no me ha dejado muchas oportunidades de
contemplar el Casamanya , la montaña que veo desde casa
y que tantas veces he subido y fotografiado.
Esta mañana el cielo se ha despejado durante un ratito y
he podido hacer esta foto en la que puede verse como el
viento arranca las finas partículas de nieve recién caída.
En la cumbre debe hacer un frío que pela.

2 comentarios:
Preciosa montaña y preciosa foto. Si debe estar frío, ultracongelado.
Yo desde mi casa veo la Maliciosa, algo más lejana pero muy bonita también. Me recuerdo a Heidi con su obsesión por las montañas...
Amparo
Impresionante, que foto, y que vista. Vives como nosotros, en un lugar privilegiado. Que maravilla, ¿verdad?
Ana
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