miércoles 17 de diciembre de 2008



El frío otoño no me ha dejado muchas oportunidades de 
contemplar el Casamanya , la montaña que veo desde casa
y que tantas veces he subido y fotografiado.
Esta mañana el cielo se ha despejado durante un ratito y
he podido hacer esta foto en la que puede verse como el 
viento arranca las finas partículas de nieve recién caída.
En la cumbre debe hacer un frío que pela.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosa montaña y preciosa foto. Si debe estar frío, ultracongelado.
Yo desde mi casa veo la Maliciosa, algo más lejana pero muy bonita también. Me recuerdo a Heidi con su obsesión por las montañas...

Amparo

Anónimo dijo...

Impresionante, que foto, y que vista. Vives como nosotros, en un lugar privilegiado. Que maravilla, ¿verdad?
Ana